Reemplaza la agenda de papel y la supera: avisa lo que falta antes de operar,
guarda la norma nacional al lado de cada paciente y arma la historia clínica sola.
Ese no es el código. Pedíselo a alguien del servicio.
Acceso restringido. Acá adentro hay nombre, cédula, diagnóstico e historia clínica de
pacientes reales del servicio. El código lo maneja el equipo y no se comparte fuera de él.
Dicho con todas las letras: el código lo comprueba el servidor, no esta pantalla.
Hasta que sea el correcto, tu navegador no recibe ni un nombre de paciente, y quien mire el
código fuente de la página no va a encontrar una sola cédula. Después de doce intentos
seguidos, esa conexión queda esperando un minuto.
Solo entra quien está en la lista.
Si no te encontrás, pedile a quien maneja la agenda que te agregue desde
⚙ Administración — así tu nombre queda uno solo y el historial no te parte en dos personas.
Esa no es la contraseña con la que se guardó este perfil.
Identificarse no es opcional; la contraseña sí. Se elige de la lista y no se escribe
a mano, para que en dos semanas no haya un «FAVIO VERON», un «Fabio Veron» y un «F. Verón»
y el historial siga sirviendo para algo. Si ponés contraseña, queda guardada con tu perfil
en esta computadora y nadie más entra con tu nombre desde acá.
Todo lo que hagas queda en el historial con tu nombre y la hora: quién cargó una
paciente, quién cambió un diagnóstico, quién marcó un estudio, quién movió una cirugía de
fecha. No es vigilancia — es para poder volver atrás cuando algo no cierra.
Cómo se guarda, dicho sin vueltas. Todo lo que cargues queda en el servidor y lo
ve el resto del servicio en unos segundos, desde cualquier teléfono o computadora. No se guarda
nada en tu aparato. Si se te corta internet, lo que estés cargando espera y se manda solo cuando
vuelva — la barra de arriba te avisa mientras tanto. El botón «Bajar la planilla» sigue
estando, para llevar una copia al Drive o a Excel cuando haga falta.
La lista de nombres es provisoria. Salió de los apellidos de la planilla, unificados.
Cuando el servicio pase la lista buena, se reemplaza. Mientras tanto se corrige acá mismo.
Desarrollado por
Ponela en tu teléfono
Queda como una aplicación más: un ícono en la pantalla, sin la barra del
navegador y a pantalla completa. Es la misma agenda, no una copia — lo que cargás desde el
teléfono lo ve el servicio al instante, igual que ahora.
🤖 Android
Abrí esta página en Chrome.
Tocá el menú ⋮ de arriba a la derecha.
Elegí «Instalar app» (a veces dice «Agregar a pantalla principal»).
Confirmá. Listo, el chanchito queda en tu pantalla. 🐷
🍎 iPhone
Abrí esta página en Safari — solo Safari, con Chrome no se puede.
Tocá Compartir, el cuadradito con la flecha para arriba (abajo, en el medio).
Deslizá hacia abajo y elegí «Agregar a inicio».
Tocá Agregar. Listo, el chanchito queda en tu pantalla. 🐷
Una aclaración, porque acá hay datos de pacientes: en el teléfono no
queda guardado nada de las pacientes. Lo único que se guarda es la pantalla vacía, para que la
agenda abra sin señal y te pida el código. Los nombres, las cédulas y las historias clínicas
viven en el servidor y llegan recién cuando entrás con el código, como hasta ahora. Si alguien
agarra el teléfono y abre el ícono, se encuentra con el pedido de código.
Deslizá con el dedo: ← para la semana siguiente, → para la anterior
Datos del servicio · las normas salen del Manual Nacional de Normas de Atención de
Patologías Ginecológicas 2025 (MSPBS)
Contiene nombre y cédula de pacientes reales: uso interno del servicio.